EL REGRESO DEL JEDICual Mark Hamill, o Luck Skywalker – para los entendidos – el Chino Salazar estuvo de nuevo en nuestra muy lejana galaxia, acompañando al grupo de paladines y piratas espaciales, comandados por Obi-Wan Kenobi (perdón por la autorreferencia). La junta galáctica fue en un pequeño planeta, a 50 años luz de Alderán, entre Providencia y 11 de Septiembre, donde los mejores pilotos del universo pagan con su vida las empanadas de queso, los lomitos palta-mayo (no tan buenos como los de la shoppería del Talibán González), los chacareros con ají y los cortos de Vodka (salud por ella!).
Al Chino no le entran balas, viste! A pesar de que aún conserva sus rasgos orientales, su corazón transita entre el lado oscuro de la fuerza (Argentina) y el lado prístino y cristalino de la “force” (Chilito, off course). “Lo perdimos”, dijo alguien por ahí, al escucharlo frasear un “ché” y un “vos podés”, pero se vio que todavía le queda algo de bondad en el cuore cuando se acordó de los “tjiu – tjiu – tjiu– tjiu” del capitán Valencia y el Huaso Correa, que con sendos ataques de rayo laser, nos hacían creer que de sus manos brotaba un nuevo poder quiro-eléctrico letal, aún no imaginado por Lucas Films Co.
En los años de destierro en los pantanos de Joda, donde Jedi Caballero formarse deber fue su, el Chinito hizo su hogar con otra chilena que conoció en la universidad, donde junto con quemarse las escasas pestañas de sus ojos rasgados, tuvo que laburar para pagar los abusivos aranceles fijados por la maquinaria de Ricardo Alfonsín y otros tránfugas peores de la universidad de Cuyo (Chusho). Una herencia de la abuela le permitió a Luisao hacerse de un departamento en Mendoza y una moto para movilizarse a sus clases de Ingeniería, con su pelo al viento y su bufanda de Centella, el justiciero. Después de la universidad vino más laburo (como buen chino), los hijos y finalmente el minimarket con el que hoy día se gana los morlacos. Como es empeñoso, en un mes más volverá a ser padre, por lo que su venida a Chile fue para tomar aire y preparase nuevamente para despertar a media noche a mudar al nene o la nena y botarle los chanchitos. Animo Chino, el esfuerzo vale la pena!
No vamos a decir que está igual que antes, porque eso sería faltarle el respeto a la historia, al esfuerzo y las canas, pero el semblante bonachón, la sonrisa sincera y la cara de cabro bueno, siguen intactas. Amigo de la pelota, sigue cultivando la pasión que un día lo tuvo en

3 Comments:
At 8:03 AM,
Talo said…
Me acuerdo que la tripleta magica Aravena-Salazar-Zamorano era el pilar de la seleccion B. Inolvidables los clasicos "La A contra la B"
Un abrazo a todos.
Talo
At 5:39 AM,
Flaco Vargas said…
Fue un agrado ver a Gaspar Moreno (Tiene la misma cara de malo que tuvo de cabeza al profesorado del Colegio, pero nunca pude conocer a su hermana, tan codiciada por algunos) y Monito Ríos.
Chino no se te olvide de las fotos, estamos atentos al nacimiento de la la chinita(o)... y manda la dirección de Mendoza para pasar a verte y comernos un asado.
Un abrazo a todos
At 12:56 PM,
Unknown said…
buena la reunion!!! lastima que tenia que viajar. Espero participar en la proxima!!
NOTA: genial la prosa del LALO. Felicitaciones!!
un abrazo
Mono Ríos
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